Hay turistas aventureros que están hambrientos de adrenalina y deportes extremos, y hay otros que cuando buscan la aventura lo hacen de maneras más medidas y contemplativas, que generalmente requieren mayor dedicación y esfuerzo. 
 

El turismo de montaña está lleno de adrenalina por donde se lo mire, pero también de mucha responsabilidad ya que, en ocasiones, caminar a través de estos gigantes implica correr algunos riesgos. Claro que no todo es tan complicado y en México hay destinos de montaña relativamente fáciles de recorrer y muy apremiantes. Aquí nuestros volcanes recomendados en México:

1. Paricutín

Con tan solo 424 metros de altura, esta pequeña montaña es famosa en todo el mundo porque ostenta un título que ninguna otra existente puede quitarle: ser el volcán más joven del mundo. 
 
Foto: Paricutín
 
Y es que cuenta la historia que hace poco más de 70 años, el campesino Dionisio Pulido pudo ver cómo se abría la tierra y el vapor que emanaba también expulsaba piedras y, posteriormente, lava. Esta actividad duró nueve años y 11 días, durante los cuales dos poblados fueron sepultados y quedó como resultado el Paricutín, que en lengua purépecha significa “lugar al otro lado”. La población que vivía en estos lugares fundó un nuevo pueblo: San Juan Parangaricutiro, que junto con Angahuan son los destinos desde donde se coordinan visitas al volcán y sus alrededores, que incluyen hacer cabalgatas y caminatas en las que se visita la torre de la iglesia que fue sepultada por las erupciones. 
 
Uruapan queda a hora y media de la montaña y desde allí también puedes gestionar tu viaje a éste y otros atractivos naturales de la zona, como el Río Cupactitzio y la Cascada Tzararacua. 

2. Ceboruco 

Este volcán se encuentra en el estado costero de Nayarit y yace imponente sobre un valle de vegetación modesta y fauna llamativa, como tigrillos, venados, mapaches, tortugas, serpientes…
 
 
Su nombre significa “Gigante Negro” y al momento se encuentra activo, emitiendo fumarolas esporádicamente y con posibilidad de presentar erupciones en los próximos años. Aunque mientras está tranquilo se pueden organizar caminatas hasta su cumbre de 2.280 metros y recorridos a sus alrededores para el avistamiento de flora y fauna. Incluso, su superficie es idónea para realizar camping -y unos días durmiendo sobre un volcán activo no le vienen mal a nadie-. Y aquí les va un truco: no es necesario caminar, también se puede llegar a la cima en camioneta o a caballo, pero si tu corazón es aventurero, optarás por realizar tu propio esfuerzo. 

3. Chichonal 

Hace poco más de 30 años fue la última erupción de este volcán y le restó 200 metros de cráter, dejándolo en una altura de 1.060 metros. 
 
 
Para llegar, se puede viajar en bus desde Villahermosa hasta Pichucalco, población donde te darán todas las indicaciones para el arduo camino que te espera hasta esta cumbre; aunque lo mejor es que contrates un servicio de guianza con tiempo ya que, si no eres un experto, no es buena idea ir a la aventura. La travesía dura un par de horas así que debes estar en buena condición física, pero no es difícil y a tu llegada tendrás una vista maravillosa, tanto del cráter que ahora alberga un lago de tonos verdes y amarillos, como de sus alrededores que en los últimos años se han visto modificados por el cambio de ecosistema que resultó de la erupción.

4. Cofre de Perote

Es la octava montaña más alta de México y se encuentra dentro del Parque Nacional que lleva su mismo nombre, uno de los más hermosos atractivos naturales del estado de Veracruz. 
 
 
Y eso es decir mucho en una región que tiene costa Atlántica, pero es que la Sierra Madre Oriental encierra un encanto único que le va entregando a sus visitantes en dosis moderadas según cómo sean sus pasos. Su nombre se debe a la similitud que tiene la cumbre a un cofre de cuadro lados, que en varias ocasiones también se ve cubierto de nieve. Hay tres rutas para realizar el ascenso e incluso la ruta “El Conejo – Ramsa” permite hacerlo en carro, aunque las caminatas por los caminos “Los Altos” o “Xico – Rusia” son más apremiantes. Puedes llegar hasta allí desde Xalapa – Enríquez o desde la capital del estado, donde puedes disfrutar del turismo de verano y coordinar tu visita al volcán en un solo día. 

5. Popocatépetl

Es uno de los símbolos de la belleza natural de México y no es para menos, con su imponente presencia y la riqueza de vida que representa para los tres estados en los que se encuentra el Parque Nacional Iztaccíhuatl—Popocatépetl. 
 
 
Este volcán está activo –por eso su nombre en náhuatl significa “monte que humea”–, y la estabilidad del turismo en sus alrededores depende del nivel de alerta el que se encuentra, así que si este gigante está en descanso, no esperes más para aventurarte a explorarlo. Para comenzar la travesía puedes viajar desde Ciudad de México, Cuernavaca o Puebla, hasta el poblado de Amecameca, desde donde se coordinan las visitas guiadas que pueden comprender actividades como senderismo, bicicleta de montaña, cabalgatas y acampada.
 
Y pon mucha atención, porque durante el tiempo que estés en esta zona mega diversa, podrás cruzarte con venados de cola blanca, coyotes, conejos, linces, gatos montés, gavilanes, halcones, carpinteros, urracas, ranas, salamandras, culebras… ¡una fiesta de vida!