Uno de los aspectos culturales más importantes de México es su gastronomía, y dentro de este amplio mundo de sabores y colores, las bebidas se han ganado su lugar. 

Alcohólicas y no alcohólicas, dulces o picantes, refrescantes o espesas, la variedad es tan diversa como el país en sí mismo. Nuestras cinco recomendadas son:

Agua de Jamaica

Comenzamos con la dulce, no alcohólica y muy refrescante agua de Jamaica, que en realidad es una infusión preparada con la flor de esta planta, a la cual se le atribuyen propiedades casi milagrosas. 
 
 
También llamada hibisco, muchos combinan su sabor ácido con limón o jengibre y siempre azúcar; incluso, algunos le ponen “más sabor” con un poco de ron.
 
La planta es originaria de África, donde históricamente se utilizaban sus tallos para obtener fibra y sus hojas para la cocina. Hace muchos años se popularizó en América Central, sobre todo la flor para preparar esta bebida, y en México acompaña a las comidas y los momentos de descanso.
 
Entre los beneficios del agua de Jamaica están los de ser diurética, antiparasitaria y antihipertensiva. 

Pulque

Esta sí que es una bebida tradicional y ancestral de México, que tiene mucho de parecido con los fermentos que han realizado los pueblos indígenas de Américas durante siglos. 
 
 
El pulque se prepara con el aguamiel del maguey pulquero, una planta suculenta (parecida a la sábila) endémica de este país.
 
El proceso para obtener esta sabia, fermentarla y obtener la bebida, que en muchas ocasiones se mezcla con otras raíces e ingredientes para darle más sabor, es largo y requiere de mucho conocimiento y paciencia.
 
Es por esto que el hecho de que en México su consumo siga tan arraigado, es una riqueza invaluable que da prueba de lo fuerte que es la cultura mexicana. 
 
En las principales ciudades turísticas hay pulquerías donde se acompaña el pulque con las famosas botanas (picaditas mexicanas), muchas risas, brindis y rancheras. 

Horchata

Esta bebida refrescante y muy tradicional de México, forma parte de las famosas “aguas frescas” y es aromatizada con especias como canela, vainilla y, más esporádicamente, almendras o coco. 
 
Foto: Noshon
 
Los ingredientes principales son harina de arroz, leche en polvo y azúcar o leche condensada, y se sirve muy fría acompañando a otros platos típico.
 
Aunque su consumo está generalizado en todo México, estados como Veracruz, Tabasco, Yucatán y Campeche; tiene fama de preparar las mejores horchatas y las familias la consumen casi a diario.
 
Como se puede ver, tiene una fuerte carga de dulce, así que los viajeros también pueden disfrutarla como un postre a media mañana mientras se toman un descanso de tanto recorrer las maravillas de México.   

Michelada

Básicamente, esta bebida es una manera muy mexicana de disfrutar de una cerveza helada; es decir, con limón, sal, tabasco y otras salsas que, extrañamente, quedan deliciosos juntos.
 
Foto: Tabasco
 
La michelada es muy popular en América y se prepara generalmente con la cerveza local.
 
Se cree que este cóctel es el remedio perfecto para curar la resaca o cruda, así que se toma a cualquier hora del día y se encuentra en casi cualquier bar, restaurante, cafetería o lugar de encuentro. 

Tequila

La mayoría de latinoamericanos hemos experimentado una noche de tequilas, limón, fiesta y olvidos… 
 
 
Esto se debe al poderoso efecto de la destilación de otra especie de planta suculenta que crece en algunas regiones de México y que se ha convertido en su bebida más representativa a nivel mundial. Jalisco es el estado donde se produce la mayor cantidad de tequila, y el de mejor calidad, e incluso su “Paisaje Agavero” (donde se cultiva el agave) ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.
 
Gracias a esto se ha impulsado la Ruta del Tequila por las diferentes localidades que lo producen y sus museos sobre la elaboración histórica de esta bebida y su evolución. 
 
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